"Darse cuenta" para comenzar el año



El viernes pasado (29 de diciembre de 2017) al despertarme pensé cómo iba a ser este fin de año. Enseguida me conecté con la ansiedad y la tensión que me generan estos días, las cenas familiares, los compromisos... algo que nos pasa a muchas personas. Conseguí dar la vuelta a ese pensamiento ansioso, y elegí (sí, hice una elección consciente, como si me hablara a mí misma) tener un fin de año optimista y relajado.


Habitualmente estos pensamientos que nos conducen a actuar, tienen que ver con nuestro inconsciente. Están anclados en esa parte a la que no tenemos acceso, y nos inducen a operar de una manera característica, que sabemos reconocer en nosotros mismos, pero que nos dificulta cambiar. Es como si el coche en el que vamos lo estuviera conduciendo un clon de nosotros mismos, con el que nos es difícil comunicarnos o conversar.

Creo que la manera en la que yo consigo cambiar algunos pensamientos inconscientes es mediante los “darme cuenta” que me suceden.


Photo by Freddy Marschall on Unsplash


El “darse cuenta” es un pensamiento que aparece de repente en nuestra mente, sin más ni más, sin haberlo llamado, casi sin venir a cuento. Muchas veces aparece cuando reflexionamos sobre algo concreto, y otras cuando nuestra mente va saltando por diferentes temas. Y luego, tal y como ha venido se desvanece. Es difícil anclar un “darse cuenta”, pero no imposible; tan solo es cuestión de práctica.

Para que ese pensamiento se mantenga en nuestro consciente, hay que darle forma, elaborarlo un poco, tratar de ponerlo en nuestras palabras, que tenga sentido para nosotros. Yo suelo escribirlo, otras veces decírmelo, pero lo que mejor me funciona es contárselo a otra persona.

Comparto los darme cuenta que experimenté estos días para llegar a conseguir que mi pensamiento inconsciente cambiara.

Uno.- Vivo en constante tensión. Una tensión que me provocan las cosas que no puedo controlar.
Dos.- Vivo pensando en las experiencias del pasado o planeando cómo puede ser el futuro, pero nunca vivo en el presente.
Tres.- Hago cosas para los demás, cosas que no me piden pero que quiero hacer, y mientras las hago, les culpo por tener que ocuparme yo y no ellos.

Me doy cuenta de que estos tres pensamientos lastran muchísimo mi manera de estar y percibir mi vida, y tienen mucha fuerza para operar en mi inconsciente. Cuando los analizo, y los elaboro, es el momento en que empiezo a tenerlos en cuenta. Empiezan a estar presentes en mi día a día y comienzo a verlos por todas partes, tanto, que me pregunto cómo no he podido verlos hasta ese momento. Y es ahí, donde comienza la transformación de mi inconsciente, desde el consciente, desde la repetición, desde las preguntas.

En mi trabajo como coach, acompaño a las personas a descubrir estos “darse cuenta”, a dialogar con ellos mismos, a hacerse visibles ante ese conductor clon, para que puedan decirle por qué carretera quieren ir, a qué velocidad, con la ventana abierta o cerrada, la radio encendida o apagada.


Puedes contarme cómo son tus “darte cuenta” dejando un comentario.
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